14 Agosto 2017

¿Reforma o mero gatopardismo?

El principal problema de la propuesta de reforma electoral que presentó el gobernador Javier Corral para su análisis en el Congreso del Estado es el tiempo, pues los temas a debate no saldrán de aquí al 31 de agosto, cuando deben estar vigentes las normas que regirán el proceso de 2018.

Esto sólo permite anticipar que los diputados habrán de salir con una reformita, que nomás norma la reelección y la transferencia de votos, a lo mucho, y que deja de lado las demandas sociales: reducción de plurinominales, mejoramiento de perfiles para los cargos de elección popular, disminución del gasto que se destina a los partidos políticos, sobre todo a los que tienen función de parásitos del sistema.

Obviamente la propuesta de reforma de Corral Jurado no estuvo hecha para que la aprobara el Legislativo en caliente, pues plantea cambios profundos -alejados también de la demanda social, por cierto- fue entregada al quince para las doce, así que es muy claro que la intención no era pasarla.

La propuesta, por otra parte, plantea cambios profundos que bien pueden considerarse meras desventajas, sobre todo porque no toca el oneroso sistema electoral de partidos, que considera agotado y dice atacar, pero además parece que representaría un aumento en el gasto de por sí elevado de las elecciones.

 Dicha propuesta, sorpresiva como todas las que ha enviado Corral al Legislativo, busca incorporar figuras como las elecciones primarias y la segunda vuelta electoral, la primera para sacudir e intervenir a los partidos desde la sociedad, al menos así es concebida, la otra como mecanismo para legitimar al gobierno.

 ¿Pero cuánto costarían unas elecciones primarias? ¿Quién las pagaría? ¿Los partidos con sus prerrogativas normales? ¿O habría que dotarlos de partidas extraordinarias? ¿O serían los organismos electorales que de por sí son obesos, costosos y rara vez eficientes? Ah, pero se dice fácilmente que sería más barato porque ahorraría un año o más de precampaña, entre otros cálculos que nomás aparecen en el discurso, pero no se reflejan con números precisos.

Las elecciones primarias, de acuerdo al planteamiento del Ejecutivo, serían la gran oportunidad de que los ciudadanos, mediante un proceso riguroso, eligieran a todos los candidatos de todos los partidos, el mismo día. Eso se presenta como una demanda social, ¿pero realmente lo es?

La segunda vuelta electoral en la elección de gobernador se plantea como mecanismo para un desempate teórico, pero la legitimidad democrática también se puede ganar con un voto, si las instituciones electorales, que han ido de mal en peor desde la fundación del entonces Instituto Federal Electoral (hoy Nacional), tuvieran credibilidad, que sólo se logra con resultados del trabajo que realizan y con partidos más honestos y transparentes.

¿Hasta dónde una reforma como la que plantea Corral Jurado daría esos resultados, de tener partidos más limpios, más alejados de la corrupción en la que todos se encuentran inmersos?

 Además se contempla el gobierno de coalición, el famoso concepto de moda desde hace algunos años, que en México jamás se ha aterrizado a los hechos, pues el modelo de partidos que supuestamente se busca renovar, no ve más allá de sus propios intereses y de la siguiente elección.

¿Realmente esto representa ahorros en el gasto y en los parásitos políticos de los que ahora dependen el PRI y el PAN para ganar? ¿Realmente abarca las demandas de los ciudadanos o sólo de un grupo de iluminados?

En fin, la propuesta se presentó para que no pasara que no aplicara al menos para 2018, su pronóstico en el Congreso del Estado será favorable en la medida de su gatopardismo, pues jamás la clase política -a la que pertenece el gobernador, legisladores de todos los partidos y hasta las grandes mentes nacionales que ahora buscan el famoso frente opositor- se pegará un balazo en el pie o soltará el poder público.

Fuente: Columna de Rafagas

https://www.elheraldodechihuahua.com.mx/rafagas/683502-reforma-o-mero-gatopardismo-caso-pato-atrae-a-la-unam-la-estabilidad-nacional-en-juego