20 Febrero 2017

Asume Fiscalía mando único en NCG, CG y 4 municipios mas


El Gobierno del Estado a través de la Fiscalía General implementó un operativo de seguridad en la zona serrana con el desplazamiento de elementos de la Policía Estatal Única y Vialidad a los municipios de Madera, Temósachic, Gómez Farías, Ignacio Zaragoza, Casas Grandes y Nuevo Casas Grandes.

Con el objetivo hacer frente a la delincuencia, así como realizar las tareas de investigación y persecución del delito, cientos de agentes estatales asumirán las labores de seguridad pública en estos municipios y serán los encargados de fortalecer los trabajos de orden público, brindar seguridad y paz social a través de la implementación de estrategias y centros de inteligencia.

El Gobernador, Javier Corral emitió un Acuerdo en el Periódico Oficial del Estado en el cual asume de manera inmediata y temporal el mando de la policía municipal y de vialidad en estos seis municipios como un caso de fuerza mayor ante las alteraciones graves del orden público.

Además, instruyó al Fiscal General, César Peniche Espejel brindar el apoyo y coordinación con los presidentes municipales de esta región de la sierra de Chihuahua, mientras tanto, más de 260 agentes de estos ayuntamientos serán sometidos a una capacitación en la Escuela Estatal de Policía y evaluados en el Centro de Control de Confianza, factor preponderante para quienes desempeñan estas labores.

“Se trata de una medida razonable para garantizar los derechos a la vida, libertad e integridad personal; es importante redoblar esfuerzos y replantear la organización, normatividad y operatividad necesarias a fin de mejorar las condiciones de seguridad”, expresó el Gobernador, Javier Corral.

Indicó que con este operativo, mejorarán los cuerpos policiacos municipales, porque es importante enfrentar con toda decisión e inteligencia a las bandas criminales que actúan en varios lugares de la Sierra para recuperar la paz y tranquilidad del estado de Chihuahua.

Por su parte el Fiscal General, César Peniche reveló que por más de diez años estas cabeceras municipales han permanecido en el olvido y no recibieron el apoyo necesario para su buen desempeño, situación que propició la infiltración y control de grupos criminales y que a la postre, permitió la operación desmedida de actividades delictivas; razón por la que es obligación del Estado prevenir y combatir estas conductas que lastiman gravemente a la sociedad.